Una silla ergonómica está fabricada con materiales ligeros y resistentes. Su base por ejemplo suele ser de hierro, metal o acero inoxidable. Gracias a eso puede soportar gran peso y brindar estabilidad, tanto al sentarnos en ella como al levantarnos.
Las ruedas, por lo general son de silicona o plástico forjado, eso permite que se desplacen con facilidad por todo tipo de suelos, sin dejar arañazos y sin demandar sobreesfuerzos musculares al momento de trasladarla de un lugar a otro.
En cuanto a la cubierta, esta debe ser de materiales textiles o texturas suaves, frescas, transpirables, hipoalergénicas y antideslizantes.